Venciendo a la Vratva.
Los rusos no tenían una idea de con quién estaban tratando, incluso su líder no midió las consecuencias.
— ¡Ataquen a los italianos, que no quede uno solo vivo, disparenles, no les vamos a regresar nada!
— !Emiliano, ataquen, rompan los huesos de todos aquí, torturenlos, que sufran y griten de dolor!
— ¿Cómo humanos? — El segundo Alfa, ni ningún lobo de la familia Gambino, no tenían permitido mostrarse en su verdadera forma, eso para proteger su identidad, el negocio y que las autori