Después de la recepción, Dante y Alexandra salieron directamente al aeropuerto.
El avión privado del lobo, ya los estaba esperando. Pasaría. la luna de miel viajando por varios países cálidos como Brazil, colombia, México, y los que la luna quisiera visitar.
Ya en el vuelo, Alexandra se había quedado profundamente dormida. El día había estado demasiado agitado, y el embarazo no le daba tregua.
— Eres tan hermosa, mi luna, hoy comienza nuestra vida juntos. Quien diría que en la helada