Muero por ser dichoso a tu lado.
Eleine y Marcos, después de quedarse abrazados por largo tiempo, tuvieron que ir a la recepción de la boda. Después de todo quien se casaba era su único hermano.
(...)
Las parejas para ese punto ya estaban disfrutando de la música. bailaban bajo la tenue luz, el ambiente era bastante romántico.
Más quienes habían estado un poco incómodos, eran los dos faraones, ya que Vladimir, los había acompañado de regreso en la limusina con ellos.
— Marina, ¿Te gustaría bailar esta pieza conmigo