Te llevaré conmigo Elizabeth.
Mientras Elizabeth se acariciaba el vientre abultado, ella sentía que ese lugar no era para ella, no había otra cosa que tuviera en la cabeza que poder marcharse lejos, esperar a su hijo y poder cuidar de él.
Ella quería alejarse del Alfa, él tenía sus propios asuntos que atender. Ella solamente era un estorbo, además de que sentía que el peligro se acercaba más y más.
— Humana, ¿No fuiste invitada al banquete?
— Obviamente no, ¿Que debería estar haciendo la mujer que lleva en el vient