El dolor de Elizabeth.
Nadie dijo que los Alfas no fueran despiadados, y esa delta ya estaba tentando mucho su suerte.
— A ti te preocupa algo más, ¿Qué es? Somos tus hermanos, puedes confiar en nosotros.
— Es Elizabeth, ella ya no se siente segura aquí, no quiere seguir viviendo en el castillo, quiere irse, marcharse a su mundo, no está dispuesta a vivir bajo el mismo techo que la delta.
— Te lo dije, yo ya sabía que ella no iba a aceptar vivir en la vergüenza, siempre sería vista como la despreciable amant