Un gran trabajo de los seres sobrenaturales.
Vladish volvió a tratar el cuerpo de Oriana, estaba siendo bastante difícil arrebatársela a la muerte. Marcelo había insistido tanto en kinder su sangre que cuando se negó a hacerlo no lo tomó nada bien, y fue por eso que lo delató con su reina, y ahora nada estaba bien.
— Faraón, debemos desayunar, papá dice que tenemos que recuperar fuerzas.
— No tengo apetito, solo quiero volver a mí habitación.
Pronto aparecieron el rey Alfa y su travieso cachorro, Dante estaba hambriento y había ido a su habitación a despertarlo.
— Papá, tengo hambre, quiero carne.
— Ya va, ya va, siéntate al comedor, las cocineras vendrán pronto.
El Alfa acomodó a su hijo que ya estaba muy impaciente, se estaba poniendo de mal humor cada vez más.
— Cachorro, no seas tan impaciente, ya va a venir la comida. — El vampirito le hablaba al lobezno.
Pronto el segundo Alfa llegó con el pequeño Eliot, también había sido despertado por su cachorro. Se sabía que los cachorros de Alfa eran muy energé