Los cachorros han crecido.
El Faraón consideraba injusto al destino, se negaba a darle la mano de su nena a ese pequeño diablo.
— ¡Solo espero que cuando crezcan, ese niño ponga sus ojos en otra chica, y deje de ver a mi princesa como su alma gemela!
— ¿Jugamos?
La pequeña Eleine, buscó a Marina, y a ellas se les unió la pequeña Valeria, que iba llegando con sus padres.
— ¿Qué tal están todos? Hemos llegado. Faraón, ¿Cómo está mi nuera? Espero que la estés cuidando bien, recuerda que en el futuro ella será la diana de los vampiros.
— ¡Por supuesto que cuido bien de mi hija, y no es solo por ustedes, vampiro! ¡Asshh, este Vampiro engreído me saca de mis casillas!
— Solo.digo la. verdad, Marcelo, ¿Pero mira nada más a quien tenemos aquí? Este niño es idéntico a ti, de la bella Oriana no ha sacado casi nada. Veo que la vida por fin te ha concedido un heredero, es tan idéntico a ti.
El niño los observaba con esos ojos grandes color miel amarillo.
— ¡Es muy lindo, feliz cumpleaños Marcos!
Las