Elizabeth aboga por Vladish.
El hada sol era de lo más eficiente y responsable, al cachorro Gambino lo tenían en una carreola cerca de su padre y de su madre, mientras él lo cuidaba.
Vladish y Eliza también se encontraban en el comedor, al igual que Massimo.
— Elizabeth, sabes que yo aprecio mucho a Dante, ¿Cierto? Qué lo he cuidado como si fuera mi propio hijo.
— Lo sé, y te agradezco tanto que lo hicieras, sin tu ayuda jamás habría podido salir de aquí, no habría pasado los últimos meses de embarazo en tranquili