El tercer Alfa encuentra a su luna.
El lobo Egon de Massimo gritaba con fuerza que había encontrado a su compañera. Estaba agitado y saltaba de un lado para el otro.
Al Alfa los ojos verdes le brillaron, la mujer que lo acompañaba se quedó clavada en su sitio, simplemente no se podía mover del asombro.
— ¡Mi dios! ¿Qué eres?
Más el Alfa no le respondió, caminó hacia la mujer que estaba atada por los tobillos con unos grilletes. No podía ver su rostro porque su cabellera pelirroja no se lo permitía.
— "¡¡Mía...!!
Est