Alma gemela.
La mujer llamada Vivían, se pegó a los apuestos lobos, ella tenía que salir viva de ahí, tenía un hijo por el cuál ver. Ella no tenía idea de lo que el destino le tenía deparado.
— ¿Tú quien eres? — Emiliano preguntaba.
— Soy amiga de él. — La bella mujer señalaba a Massimo. — Yo le ayudé a curar al señor que llevan herido, me dijo que no me lastimaría... Lo prometió, por favor saquénme de aquí, no puedo morir todavía, soy madre, mi hijo me espera en casa.
El segundo hermano pensó que t