La casa del alfa siempre había sido un lugar solemne.
No por ostentosa, sino por la energía que la rodeaba: una mezcla de autoridad, silencio contenido y poder latente. Las paredes estaban cubiertas de madera oscura, y los ventanales que daban al bosque parecían sostener la respiración cada vez que una reunión importante tenía lugar allí.
Esta no era la excepción.
A pesar de que todavía faltaban minutos para que comenzara de forma oficial, varios miembros del consejo ya estaban sentados alreded