La transformación de Kai fue brutal y majestuosa. Los Guardianes de la Luz, bajo la dirección de Oxi, habían preparado todo para la fusión definitiva entre la Oscuridad y la Luz. Sin embargo, antes de comenzar, el anciano puso una mano sobre el hombro del Alfa, deteniéndolo.
—Hay una condición indispensable, mi Señor —dijo Oxi con gravedad, sus ojos brillando con una sabiduría milenaria—. Este ritual no solo une energías, une destinos. Para que el poder sea infinito y estable, para que no se de