El amanecer ilumina la fortaleza con un brillo dorado, pero el aire está cargado de tensión. Valeriah despierta en su habitación, el eco del beso con Kai aún quemando en sus labios y el susurro de A'malur resonando en su mente. El mate bond tiembla en su interior —ya no es solo una adicción, sino que parece responderse al llamado del centro mágico. De repente, siente un escalofrío que no viene del frío de la mañana: las palabras que Kai pronunció la noche anterior fluyen nuevamente en su concie