Zane
La luna llena iluminaba el claro del bosque mientras Zane permanecía inmóvil sobre la roca más alta del territorio. Su silueta, recortada contra el cielo nocturno, proyectaba una sombra alargada sobre la tierra. Los aullidos de su manada resonaban a lo lejos, pero él prefería la soledad de las alturas. Desde allí podía verlo todo, controlarlo todo... excepto lo que ocurría en su interior.
El viento frío de la noche agitaba su cabello oscuro mientras cerraba los ojos, permitiendo que los re