Luna
La luz del amanecer se filtraba por la ventana de la habitación de Luna, bañando su rostro con un resplandor dorado. Abrió los ojos lentamente, sintiendo algo diferente en su interior. Ya no era la misma loba que había llegado semanas atrás a este territorio, asustada y con el corazón roto. Algo había cambiado en ella.
Se incorporó en la cama y observó sus manos. Las mismas manos que habían temblado de miedo ahora parecían firmes, decididas. Su lobo interior ya no aullaba de dolor; ahora r