Zane
El despacho de Zane se había convertido en un campo de batalla estratégico. Mapas desplegados sobre la mesa de roble, marcadores rojos señalando puntos vulnerables, y la información que Luna había proporcionado, escrita meticulosamente en varios documentos. El alfa se pasó una mano por el cabello, desordenándolo mientras asimilaba cada detalle.
La luz del atardecer se filtraba por los ventanales, proyectando sombras alargadas sobre el suelo. Zane permanecía inmóvil, con los ojos fijos en e