C42- VOLVERÉ HOY MISMO.
C42- VOLVERÉ HOY MISMO.
La mañana siguiente llegó con un sol brillante, ambos desayunaban en la terraza y Isabella llevaba puesta nada más que la camisa blanca de lino de Aslan, abierta por el frente, con las mangas arremangadas. Él, unos pantalones holgados y compartían un mismo plato de fruta fresca, pero Aslan le robaba las moras con descaro, riendo cuando ella le daba un manotazo falso.
—Ladrón —protestó ella, sin poder evitar una sonrisa amplia y despreocupada.
—De ti lo he aprendido, agápi mou —replicó él, atrapando su mano manchada de jugo de mora y llevándose sus dedos a la boca para limpiarlos con un beso lento.
La burbuja era perfecta.
Entonces, desde la mesa de noche de la suite, empezó a sonar el teléfono de Isabella, que yacía olvidado. Apenas lo encendía, había estado apagado desde que decidió quedarse esos días con Aslan en Kyanos.
Isabella se quedó inmóvil y el trozo de sandía que sostenía a medio camino hacia su boca permaneció suspendido en el aire. Aslan vio, en t