C3- UNA MALDITA PESADILLA.
C3- UNA MALDITA PESADILLA.
Aslan descendió del auto con un movimiento preciso y contenido, apenas apoyó los pies en la alfombra, un anfitrión de gala se acercó de inmediato para darle la bienvenida. Él respondió con un leve asentimiento, sin sonrisa, con esa presencia fría que era parte de su vida.
Cuando entró el salón se abría ante él con luces cálidas, mesas altas, copas brillando y conversaciones medidas. Empresarios, magnates, herederos y viejas fortunas se mezclaban con una elegancia cas