C22-¡ELLA ERA HUMANA!
Rowan entró a su estudio intentando apagar el eco de Anya, pero se detuvo en seco cuando percibió un perfume conocido. Allí, sentada en uno de los sillones, estaba Selene, con esa sonrisa arrogante que tanto lo irritaba.
—¿Qué demonios haces aquí? —gruñó, cerrando la puerta con un golpe seco.
La loba se levantó con calma y empezó a acercarse.
—No es mi culpa, Rowan. Fue decisión de tu padre. Cassian me pidió que entrenara a las jóvenes.
El Alfa maldijo por lo bajo, pasando