C19-¿YA SE BUSCÓ UN AMANTE?
Rowan no cortó la llamada. Se quedó con el teléfono pegado al oído, escuchando los gemidos de Anya y todo en él se retorció de rabia.
—Ah… me duele… —la escuchó decir otra vez, y el sonido lo hizo recordar, contra su voluntad, los gemidos de esa primera noche juntos y la comparación lo enloqueció.
De pronto, otra voz masculina entró en escena.
—Lo siento, ella no puede atenderte ahora. —Y sin más, la línea se cortó.
Rowan se quedó helado, incrédulo y de un segund