GUICHÓN
—Ya estamos listos para atacar, lo único que esperamos es su orden.
—En esta instancia ya es una cortesía, no tenemos marcha atrás, a eso vinimos; Simón dice que ataquemos, pero es la única opción.
El cielo nocturno se cubrió de fuego y los hombres avanzaron corriendo con las rodillas flexionadas y los fusiles disparando con dirección a la aldea. Los jaguares aparecieron deslizándose por las praderas, desapareciendo soldados.
—Jefe, no debimos haber hecho esto solos, debimos haber traíd