Ya habían transcurrido varias semanas desde que Ángel y Coromoto retomaron su relación.
A pesar de las pocas horas que podían pasar juntos, todo marchaba sobre ruedas.
El amor entre ellos parecía desbordarse en los pequeños momentos que compartían.
Los encuentros furtivos en un motel cercano al hospital o en ese pequeño cuartucho donde el deseo y la pasión se desbordaban sin reservas. Ángel había aceptado trabajar por unas semanas en el turno de día para poder pasar más tiempo junto a Coro