«¡¿Asistente personal?!»
Las palabras resonaban una y otra vez en su cabeza, se negaba aceptar que aquello fuera cierto.
Pero tenía que hacer caso a la orden directa de su jefe, así que no tuvo otra elección que ir a casa, para comenzar a preparar su equipaje. Iba saliendo de la oficina cuando se encontró de frente con Rafaela.
¡Bingo! La última persona que quería ver en ese momento.
—¿Cara? —la abrazó fuertemente, pero ella no le correspondió—. Mi hermano está muy molesto en este momento, me