Extra #10.
La cocina se convirtió en un campo de batalla.
Eva, fuera de sí agarró la tostadora vieja y la lanzó con todas sus fuerzas. El aparato se estrelló contra la pared justo a centímetros de la cabeza de Nico.
— ¡Sabía que no podía confiar en ti! — gritó ella, con la voz rota de puro odio. Agarró una licuadora llena de polvo y la levantó sobre su cabeza — ¡Todo este tiempo fingiendo que te importaba mejorar y solo querías una ficha más para tus juegos!
— ¡Lo recuperaré! — exclamó Nico, tropezando con una silla mientras intentaba esquivar los golpes — ¡Solo debo apostar algo mejor! ¡Una partida más y lo traigo de vuelta con intereses!
— ¡Nos van a matar por tu culpa! — Eva le lanzó un plato que estalló en mil pedazos a sus pies — ¡Tú fuiste quien me dio la información sobre ese hombre! ¡Tú me convenciste de que robarle a Ulises era un plan perfecto porque le compraste los datos a aquel tipo de la subasta!
Nico se pegó a la pared con la mandíbula tensa. Ya no había rastro de su risa boba, so