Extra #46.
Ulises se quedó un momento de pie junto a la cama, observando cómo la respiración de Eva finalmente se volvía lenta y profunda.
En el sueño, su rostro ya no tenía esa expresión de angustia sino que parecía simplemente una chica joven que había cargado con demasiado peso durante demasiado tiempo.
Con un movimiento casi invisible él estiró el brazo y subió la cobija hasta sus hombros, asegurándose de que el frío del aire acondicionado no la molestara.
Salió de la habitación cerrando la puerta sin