89.
(Capítulo narrado en tercera persona)
El salón de cristal estaba a reventar. La música suave apenas lograba tapar el murmullo constante de los invitados que no dejaban de mirar hacia un solo punto: el hombre que se paseaba por el centro de la sala como si fuera el dueño del lugar.
''Julián'' estaba en su elemento. Llevaba un traje oscuro que le sentaba perfecto y se movía con esa elegancia relajada que solía tener. Se detenía en cada grupo, saludando con una familiaridad que ponía los pelos de