83.
(Cambio de narrador)
El gran salón de la mansión Rivera se sentía más frío que de costumbre. Isabella cruzó el umbral con una sonrisa radiante sosteniendo un sobre blanco contra su pecho como si fuera un tesoro. Sus pasos resonaban en el suelo hasta que llegó frente al gran sillón de cuero donde el patriarca de la familia la esperaba con expresión seria.
— Don Lorenzo, aquí tiene la prueba final — dijo Isabella extendiendo el sobre con manos temblorosas de emoción — Es un análisis de sangre. Ya