82.
El mundo se inclinó bajo mis pies. Lo primero que pensé con desesperación casi infantil fue que el licor del casino me estaba jugando una mala broma. Cerré los ojos con fuerza y me froté los párpados hasta que vi estrellas casi, siempre rogando que al abrirlos solo encontrara vacío.... Pero cuando mis ojos se enfocaron de nuevo él seguía allí.
Julián estaba a escasos metros, vistiendo una elegancia que nunca tuvo en el pasado mientras habla con una calma aterradora con Alejandro. Mi Alejandro,