73.
Hablar con mis padres me hizo darme cuenta que necesitaba a Alejandro. No solo como estratega y socio, sino porque el fantasma que acababan de desenterrar era demasiado pesado para cargar sola.
Él necesita saber la verdad de lo que ocurrió ese día antes de que mi familia sea la que le cuente su versión de la verdad.
Lo encontré en la pequeña oficina adjunta que utilizaba como sala de planificación. Alejandro estaba sentado en el sofá de cuero con la cabeza echada hacia atrás. Había una botella