20.
Dos días después del vergonzoso incidente en el hospital, donde Isabela me había quitado a Alejandro y las flores, Lucas quiso una cita.
Me recogió en la sala de estar con un traje de lino impecable y un aire de prometido amoroso que no le había visto en mucho tiempo. Había pasado tanto tiempo desde que intentamos pasar un día completo juntos que mi memoria tuvo que esforzarse para recordar lo que significaba la palabra "cita" con él.
Me convencí de que, con Isabela recuperándose y la cuenta aú