Le propuse que primero jugáramos a la pelota en aquel lugar donde no había peligro de hacerse daño. Pero antes de que pudiera darle mi idea, Rarith ya estaba recogiendo los trozos y tirándolos al suelo.
- Me gusta construir castillos.
- Creo que soy bueno en esto. - Dije, inseguro.
Me tumbé en el suelo boca abajo y empecé a ayudarla a montar el castillo.
- ¿Tienes muñecas para hacer de princesas? - pregunté.
- Sí, tengo muchas muñecas.
La puerta se abrió y Gabe se asomó, observándonos.
- ¿Quier