Era hora de que Gabe se enfrentara objetivos y fuera a sus en busca de su ansiada venganza. Y para mí de prepararme para lo que estaba por venir, que sin duda me golpearía con fuerza.
Almorcé por mi cuenta en un restaurante cercano a la empresa. Una comida equilibrada y nutritiva. Luego volví a trabajar como tercera secretaria, un puesto que ni siquiera existía, fingiendo que hacía algo útil para Clifford cuando en realidad lo hacía para mí misma.
La insulina NPH, además de ser barata, era fáci