- Sabía que tenía que elegir hasta su ropa interior. ¡No puedes confiar en una mujer que ama el naranja!
- Esta vez... ¿Estás aquí porque quieres, Gabe Clifford? - pregunté, con la voz quebrada.
Nos importaba poco lo que ocurría a nuestro alrededor. Parecía como si ese diálogo fuera forzado, en reparación por el pasado.
- Siempre quise casarme contigo, Olivia Palito. Y si no te rechacé ni siquiera cuando llevabas un vestido de novia morado con velo verde, ¿por qué iba a hacerlo ahora, cuando er