—Este... todo indica que estoy muy vivo —vaciló y negué con la cabeza—. También pensé que estabas muerta, si eso te hace sentir mejor.
—¡¿Cómo puedes decirme eso así tan tranquilo mientras yo estuve días llorando por ti y sintiéndome culpable?! Yo te vi morir con mis propios ojos, Ronan. No estoy loca, yo sé lo que vi. Ambrose te mató, sé que lo hizo.
—No te alteres, ¿sí? —se acercó a mí y tomó mi mano, dándome un fuerte apretón en ella—. Es bueno saber que estás bien.
No pude contener más las