Mariana
El tiempo se ha vuelto mi peor enemigo, pero trato de mantenerme serena durante los días y las noches. Extraño dormir, quizás porque es una manera de desconectarse de la realidad y de todos los malos pensamientos que me perturban a cada segundo del día. Mi tormento es un demonio de ojos tan negros como lo misma oscuridad y sonrisa mortal. Se ha vuelto mi sombra, es como si no pudiese vivir sin él. Lo necesito de una manera que no logro explicarme ni tampoco entiendo.
Suspiré, dejando de