MARIANA
Desde que desperté no he dejado de preguntarme dónde está ese maldito demonio y por qué me dejó a cargo de su madre y de Vanda. Hasta último minuto quise creer que todo lo que me había hablado Wyatt y Vanda era mentira, pero verme convertida en uno de ellos, fue un duro golpe de realidad. Me maldije por haberme dejado de llevar por la calentura, pero curiosamente una parte de mí jamás podría arrepentirse, porque una parte de mí deseaba entregarse a él y se regocija en el hecho de record