Blake
Aunque no podía abrir los ojos debido a la misma debilidad que sentía en mi cuerpo, podía sentir su olor en mí y su dulce sabor en mi paladar. No tengo noción de lo que sucedió luego de perder el conocimiento, por lo que no sé quién me sacó de ese lugar donde Bacon me tenía encerrada. Y, siendo sincera, poco me importa eso ahora, pues al fin puedo percibir a mi dulce ratoncito muy cerca de mí.
Extrañé tanto su sabor. Su sangre es un dulce manjar que se desliza por mi garganta como agua y