AMBROSE
—¿Por qué no acabas conmigo de una vez por todas? ¿Qué te detiene para matarme?
—Solo mi padre tiene la potestad sobre tu vida —respondí fastidiado.
Volví a sumirme en mis pensamientos, deseando irme pronto de aquí para estar con mi dulce rosa y devorarla como tanto lo ansio. ¿Pensará en mí tanto como yo la tengo en mente? Quisiera haber estado para ella cuando despertara, pero sé que tomará la transformación de buena manera, después de todo, ella es aguerrida.
Me siento tranquilo porqu