El peso de la decisión parecía haberse asentado sobre los hombros de Jacob. Tras escuchar la opinión experta de Luis, un silencio reflexivo llenó la habitación. Finalmente, Jacob asintió lentamente, su mirada encontrando primero la de Isabella y luego la de Owen, buscando y encontrando confirmación en sus ojos.
—Tienes razón, fiscal Almos — murmuró Jacob, dirigiendo sus palabras a Luis, aunque aún procesaba internamente la monumental elección. — La paz... es lo único que importa ahora. No pode