Capítulo 36: Cláusulas de la piel.
Andruw Di´Marco.
Verla acorralada contra la madera de mi escritorio, con la respiración entrecortada y con esos ojos verdes oscurecidos, fijos en mí, era la mayor prueba de autocontrol que había enfrentado en mi vida. Ni siquiera la había tocado aún y ya podía sentir su cuerpo temblar bajo la sombra del mío.
— Ahora… — le susurré, disfrutando de cómo sus pupilas se dilataban con cada centímetro que acortaba entre nosotros —, cumples las cláusulas de mi contrato… Ahora te enseño lo que significa