Capítulo 35: El peso de un apellido. Parte 2.
Scarlett Valenti.
Atravesamos el pasillo en silencio, esquivando sonrisas y saludos. Los pasos de mi esposo eran largos y seguros, mientras los míos eran más cortos y más rápidos, intentando mantener el ritmo.
Cuando llegamos a la puerta del despacho, Andruw la abrió y se apartó para dejarme pasar primero. El ambiente dentro era diferente al del salón. Más pesado. Más íntimo.
Andruw cerró la puerta tras de sí. El click del pestillo resonó en el silencio, provocando que el ritmo de los latidos