Scarlett Valenti.
Mi corazón comenzó a latir desenfrenado apenas escuché las palabras brotar de los labios de Andruw.
Palabras impregnadas de una posesividad tan cruda como protectora, que se clavaron directo en mi pecho, encendiendo una calidez desconocida que me gritaba cada vez con más fuerza lo mucho que amaba a este hombre, aunque ni de broma me atrevería a decirlo en voz alta, no todavía.
Era un sentimiento tan inmenso que me asustaba por su intensidad, pero que al mismo tiempo se había