93. Oh, Adara
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Los gritos se escuchaban desde todos los rincones del bosque. Lobos corriendo en sus formas humanas y animales, olfateando la tierra, peinando cada metro cuadrado de terreno con desesperación. El aire estaba cargado de adrenalina, miedo y furia contenida. La manada entera estaba en estado de emergencia.
Pero dentro de la casa, el silencio era más denso. Tan denso que dolía.
Adara bajó las escaleras lentamente, los dedos crispados alrededor de un sobre viejo que uno de los lobos más jóvenes h