—Tienes tres clases con ella de lunes a jueves, Aidan. No es cómodo que Dexter esté dentro de clases y los demás no estarán de acuerdo con eso. No puedo forzar tanto, ya han saltado las alarmas con las múltiples quejas.
—¿Qué es lo que necesitas?—se cruzó de brazos. No entendía lo que su padre quería pedirle. Había visto a aquella Omega, pero aún no sabía porqué era tal alboroto en toda la universidad, ¿por qué era tan especial? Solo vio a una pequeña mocosa en el hospital y ahora resulta que g