EMMANUEL
Corremos, el bosque quedando atrás, el peso de Lois en los brazos de Ezequiel sobre mi lomo. Mi forma de lobo corta el aire, garras clavándose en la tierra, el olor a sangre seca de Lois llenándome la nariz. No pienso en Aidan, no pienso en las brujas, solo en ella, su respiración débil, su cuerpo colgando como si ya no estuviera aquí. La manada está cerca, el olor familiar de lobos y madera quemada tocándome, y acelero, Ezequiel aferrándose a mi pelaje mientras cruzamos el último clar