ENZO
No entiendo qué pintan los humanos aquí. Sus fronteras están cerradas, cazadores con armas brillando bajo el sol, y ese olor a muerte que no se va. No han abandonado la línea, ni siquiera después de que apagaron el fuego que cruzaba de mi territorio al suyo por donde cruzó Aidan, el maldito Aidan en fuego, un fuego que no debería haberse detenido, al menos no como parecía… No parecía que iba a apagarse.
No me gusta. Hay algo en ellos, en esa mujer rubia, Valyerek, con sus tatuajes que no s