LOIS
No estaba segura porqué lo hizo, pero ¡lo hizo! ¡Me aceptó! Creí que se lo iba a pensar más, pues no quería aceptar mis condiciones, también llegué a pensar que me rechazaría pero no fue así.
Volvió a besarme, alejando por completo todo ese dolor de mí, calentando mi cuerpo y proporcionándome el alivio que necesitaba.
Espera…
Espera…
Dejé mis manos en su pecho y lo alejé, ¡se supone que teníamos que alejarnos! Que solo nos aceptamos para no estar rechazados, que eso era un mero trámite, ¡n