Su tono de voz fue frío y tajante, como si no estuviera abierto a discusión. Me alejé de él, tomando un poco de distancia. No quería terminar diciendo algo de lo que me arrepentiría, no de nuevo. Así que respiré profundo, intentando convencerle.
—Donovan, sé que tú vas a encargarte de ello. Pero entiende que no puedo quedarme tranquila sabiendo lo que le hicieron a Justin.
—Entiendo —asintió, pero su mirada no cambió—. No es que no entienda lo que sientes, Juliette. Es que no vas a meter tus na