Lo primero que noté fue lo inmenso que el cuarto era. Cuando encendió las luces, noté que era una habitación dispuesta para un rey. Tan espaciosa que parecía más un apartamento. La cama era gigante, cubierta con sábanas negras que se veían costosas. Las paredes estaban pintadas de negro, lo que provocaba que el lugar se viera un poco más oscuro de lo usual. Incluso con las luces encendidas, apenas y podía observar el lugar.
Donovan me soltó, entrando a una puerta hacia un sitio desconocido. Sup