Me recliné ligeramente hacia él, intentando huir del aire frío. Él lo notó, dándome su chaqueta con tanta naturalidad que me sorprendió. Se quedó cerca, tan cerca que era capaz de oler su perfume y sangre, una combinación bastante peculiar.
» Hace muchos años, posiblemente miles, existió una pandemia. Todos los habitantes de la tierra comenzaban a morir. Primero aparecía la fiebre, luego las personas tosían hasta que sus pulmones colapsaban. Para ese entonces, pocas especies habían sido creadas